M.I.A. aka Missing In Action, una historia por capítulos.

Nota:
Para entender el recorrido mejor mirar el mapa de abajo, pero ni Google Maps tiene los pueblecitos y carreteras perdidas de Bali y Lombok.

Capítulo 1. Tirta Gangga aka Donde las ranas croan y los grillos… bueno… hacen el ruido que hacen los grillos

Contradiciendo el título del blog, como comentaba en mi último post, fui para el este hasta Tirta Gangga. El viaje fue largo; bus de Kuta a Padang Bai, pasando por el tráfico de Denpasar y la tranquilidad de Ubud. Luego furgoneta en solitario hasta Candi Dasa. En Candi Dasa me querían cobrar el precio "súper turista", así que con algo de ayuda conseguí parar una bemo (furgoneta de transporte colectivo) que me llevó hasta Amlapura y luego otra hasta Tirta Gangga, esta última con tres chavales (uno de ellos con una camiseta de NoFX!) que hablaban inglés y se sabían la clasificación de la liga al detalle. Total, unas 5 horas para unos 90 km. como mucho, pero por suerte el recorrido merece la pena.

Al llegar a Tirta Gangga, otro chaval me abordó para que me quedara en un sitio: un bungalow con cama de matrimonio (con swastika hindú en el cabecero) y desayuno incluido por algo menos de 5 dólares; una “gangga”. Tirta Gangga tiene un palacio muy bonito, está rodeada de arrozales y por la noche el único ruido que escuchas son los grillos y las ranas. Un paraíso de tranquilidad.

Capítulo 2. Lempuyang aka No hagáis caso a la LP

Al día siguiente me fui de paseo por la carretera al norte de Tirta Gangga. En esta isla casi nadie camina y además en la zona no hay muchos extranjeros así que tuve que oír unos cuantos bocinazos y numerosos “hellos” de niños. Pasé varios pueblecitos y finalmente en uno de ellos me paré sin saber muy bien qué hacer o adónde ir.
Un señor uniformado se me acercó y me preguntó en inglés de dónde era y adónde iba. Le respondí que español y que no sabía, que quizás al templo de Lempuyang. Entonces muy amablemente se ofreció a llevarme gratis en su moto. En la LP te cuentan que hay que tener cuidado porque muchas veces esta gente luego te pide dinero y acabas pagando un montón de pasta por sus servicios. Sin embargo, acepté su oferta. Resulta que el hombre no era policía, como pensaba, sino profesor de inglés en el pueblecito. La carretera se empino y empezamos a subir. Se agradecía la brisa de la montaña y por fin llegamos al primer templo.

Lempuyang no es uno, sino tres templos, cada uno más arriba en la montaña. Paré para hacer unas fotos y subimos más arriba con mi particular guía. Aparcamos la moto y por una serie de escaleras subimos hasta el segundo templo que tenía unas vistas de todo el este de la isla.
Descansamos, hablamos de diferentes cosas, conocimos a un monje y bajamos de vuelta.
Me llevó hasta su humilde casa y me invitó a comer, pero me negué ya que no quería abusar de su amabilidad. Cuando nos despedíamos e intercambiamos emails, hubo un pequeño temblor y un gran susto ya que había sido un mini terremoto… Todo el día fue fantástico y por supuesto en ningún momento me pidió dinero.


Capítulo 3. Gili Air aka Kimura monogatari

A la mañana siguiente decidí continuar el viaje y más para el este. Bemo hasta Amlapura y otra hasta Padang Bai que me dejó en el mismo puerto. En el puerto compré un billete con una compañía hasta Gili Air. Ferry de 4 horas hasta Lembar en la isla de Lombok. En el puerto de Lembar me estaba esperando una furgoneta que me llevaría hasta el puerto de Bangsal. Resulta que un japonés también había comprado el billete con la misma compañía pero su inglés era más que principiante y no se enteraba de una mierda. Así que me ofrecí a ayudarle. Hace casi cinco años que estudié japonés y en su día era decente (es la única matrícula de honor que saqué en toda mi carrera) pero ya se me había olvidado casi todo, aún así conseguimos entendernos. Cruzamos Lombok por la carretera de las montañas, pasando un bosque de monos y llegamos a Bangsal. Todos los guiris estábamos esperando botes que nos llevaran a las islas Gili. Finalmente, a eso de las cinco de la tarde, un bote nos llevo hasta Gili Air, la isla más cercana de la costa y de unos 2 km2 de superficie.

Decidí quedarme con Kimura y encontramos un sitio con bungalows chulos y un restaurante frente a la playa.

Las playas de Gili Air son de coral blanco y muy llanas, te metes 30 metros desde la costa y sólo te cubre hasta la cintura y si tienes suerte puedes tener toda una playa para ti solo.






Capítulo 4. Ubud aka el otro Bali

Después de unos días de relax en Gili. El pasado viernes Kimura y yo decidimos seguir juntos hasta Ubud. Así que bote de vuelta a Bangsal, furgoneta hasta Lembar, esta vez por la carretera de la costa y pasando por Sengiggi, ferry de vuelta Bali y furgoneta hasta Ubud, llegando al anochecer.

Ubud es el centro cultural de Bali. Hay numerosos templos, espectáculos cada noche e infinidad de tiendas con artesanía, ropa súper chula y miles de cosas para comprar. También hay muchísimos extranjeros y te puedes encontrar en un restaurante con una alemana quejándose de que los balineses, a pesar de que lo estudian en la escuela, no hablan buen inglés WTF?!?, pero me encanta.

En estos días hemos recorrido las tiendas (acepto sugerencias para regalos pero no tengo mucho espacio…), hemos salido de la ciudad para ver templos y arrozales, me han dado un masaje, hemos visto Legong y Kecak (ver fotos) y comido Babi Guling (cochinillo asado).




Hoy Kimura se ha ido para Sanur y yo he decidido quedarme y descansar, mientras planeo adónde ir.

0 comentarios:

Blogger Templates by Blog Forum